¡ESTÁS CONDENADO! - Jose Eduardo Viana

ESTÁS CONDENADO!¿ERES REALMENTE SALVO EN JESÚS?¡ESTÁS CONDENADO! Hoy muchas personas están tratando de adaptar las palabras de Dios para su beneficio. Afirmar que "DIOS ES AMOR" esboza muchos otros pasajes que también señalan nuestros errores.
El libro, titulado **"¡ESTÁS CONDENADO!"** [1], aborda la pregunta fundamental: **"¿Realmente tú que dices tener a Jesús, eres salvo?"** [1, 2].
Escrito por José Eduardo Viana, periodista, locutor, misionero y consultor en comunicación, el libro es la primera obra del autor (la 14ª de una serie en portugués) traducida al español [2, 3]. El objetivo central es desafiar al lector a confrontar sus errores y pecados, ya que muchas personas intentan adaptar las palabras de Dios para su beneficio, enfocándose en que "DIOS ES AMOR" mientras esbozan otros pasajes que señalan nuestras faltas [1, 2].
El texto nace de una conversación con amigos y hermanos sobre la situación real del ser humano en la actualidad [4].
### Estructura y Temas Centrales
El libro se estructura en 13 capítulos [5], basándose en el pasaje de **1 Corintios capítulo 6, versículos 9 y 10** [6]. El autor proporciona una explicación detallada de cada punto, utilizando definiciones de diccionario y la Palabra de Dios, buscando que el lector entienda cómo, sin darse cuenta, podría estar incluido en estas condenaciones [4].
Los capítulos desglosan los doce tipos de pecadores que, según el pasaje, **no heredarán el reino de Dios** [5, 6]:
1. **Injusto (Capítulo 02):** La injusticia se define como aquello que no es conforme a la justicia [7]. Se amplía para incluir acciones cotidianas, como no ayudar a alguien que lo necesita por cualquier excusa, o aprovechar la oportunidad para vengarse de alguien que te molestó [8, 9]. El autor enfatiza que Dios no tiene niveles de pecado; "nadie tropieza en montañas, sino en pequeñas piedras" [10].
2. **Libertinaje o Lascivo (Capítulo 03):** Se define como degenerado, inmoral o licencioso [11]. Se refiere a aquellos que no tienen el mínimo decoro [12]. El autor lo aplica a cristianos que abusan de la participación y donaciones de personas inocentes, o aquellos que callan y no advierten a su hermano sobre el error, siendo así cómplices [13-15].
3. **Idólatras (Capítulo 04):** Se define como aquel que adora ídolos o tiene un amor intenso o excesivo por algo o alguien [16]. Va más allá de las imágenes, incluyendo la aceptación de ideas radicales o positivas que se convierten en un tema de ejemplo en la vida, como el apoyo incondicional a un equipo de fútbol, un partido político o incluso una denominación [17, 18].
4. **Adúlteros (Capítulo 05):** Se define como quien comete adulterio o aquello que ha sido modificado o manipulado [19]. El adulterio no solo es sexual, sino que ocurre cuando los deseos personales se vuelven más importantes que el bien común o cuando se manipula una ley (como exceder la velocidad máxima permitida) [20, 21].
5. **Afeminado (Capítulo 06):** La palabra utilizada en la Biblia para referirse a la sexualidad pervertida [22, 23]. Se considera una clara acción del enemigo para pervertir la creación de Dios, influenciada por la sociedad o la familia [23, 24]. El autor sostiene que, al distanciarse de familiares o amigos con sexualidad cambiada, los cristianos se convierten en cómplices de sus pecados [25].
6. **Sodomitas (Capítulo 07):** El término, derivado de la ciudad de Sodoma [26], implica mucho más que ser depravado; significa **faltar al respeto a las personas cercanas o bajo la dirección propia** [27]. Se manifiesta cuando no se respetan los deseos de los familiares alineados con el bien común o cuando un jefe abusa de sus empleados respecto a las horas o normas de seguridad [27, 28].
7. **Ladrones (Capítulo 08):** Se define como quien hurta o trata con astucia y engaño [29, 30]. El robo incluye tomar algo sin preguntar, usar una idea patentada sin dar crédito (derechos de autor), o incluso comprar algo robado (colusión) [31, 32]. Esta esencia de pecado se considera parte del pecado original en el ser humano [33].
8. **Avaros (Capítulo 09):** Se caracteriza por el deseo obsesivo de ganar y acumular dinero [34]. El avaro es un idólatra porque superpone sus deseos en detrimento de los demás. La avaricia nace de la insatisfacción y el egoísmo, haciendo que una persona crea que sus metas son superiores a las de cualquiera [35, 36].
9. **Borrachos (Capítulo 10):** No se limita al alcohol, sino a cualquier adicción o descontrol que lleva a una persona a satisfacer sus deseos egoístas en lugar de buscar el bien común [37, 38]. La adicción a cosas como Internet, que crea perturbación al no tener acceso, es un ejemplo de este egoísmo [39].
10. **Calumniadores (Capítulo 11):** Quien difama a las personas [40]. Es hablar mal de alguien por envidia o ira, con el fin de destruirlo, sin tener la autoridad para juzgar [41]. Es una actitud fácilmente inculcada en la vida humana, un fruto del pecado original [42].
11. **Merodeadores (Capítulo 12):** Aunque similar al ladrón, señala las **actitudes constantes** de quienes practican el robo [43]. Son personas que quieren alcanzar sus metas y satisfacer sus deseos a toda costa, a expensas de los demás, comparable a la cleptomanía [44].
### Conclusión: ¿Quién se salvará?
El autor actúa como el "abogado del diablo" para acusar al lector de que todos estamos realmente condenados por nuestras acciones y actitudes [45]. Se afirma que las obras, los bienes o las posesiones no bastan para la salvación [45].
La principal enseñanza del libro es que **la salvación es un proceso y no un estado terminado** [46, 47]. El autor rechaza la idea de "una vez salvo, siempre salvo" [46].
Para ser digno de salvación, el creyente debe [46, 48]:
* Reconocer sus errores y pecados todos los días.
* Trabajar en el cambio con la ayuda del Espíritu Santo.
* Dejar de ser snob (superior a los demás).
El proceso es diario, similar a aprender en la escuela, donde el aprendizaje debe volverse una reacción natural ante las dificultades [48, 49]. La meta es deshacerse de los pecados arraigados en nuestra esencia para estar preparados para el regreso de Cristo [49].
El libro concluye con una oración pidiendo la ayuda de Jesús para superar los errores diarios y crecer en el proceso de salvación [47, 50].